martes, 20 de agosto de 2013

INVASORAS Y EXÓTICAS II

Estimados amigos, acá les traigo la segunda entrega de mis apuntes y aportes en relación a las llamadas ESPECIES EXÓTICAS INVASORAS. 

Para retomar el tema, comencemos donde quedó el BLOG anterior. Para esto, es necesario anotar las siguientes preguntas:
1.       ¿Qué entendemos por EXÓTICAS?,
2.       ¿Qué entendemos por INVASORAS?,
3.       ¿Todas las EXÓTICAS son INVASORAS?

4.       ¿Y las NO EXÓTICAS SON INVASORAS?

1.      ¿Qué entendemos por EXÓTICAS?

 La respuesta a esta pregunta parece obvia. Sólo basta con el video educativo interpretativo de ANONIMOUS (ver BLOG anterior) y prestar atención a los ejemplos dados. Pero… (porque siempre hay un PERO), no siempre es tan obvio y claro. En la naturaleza, y en nuestro entorno, hay casos y ejemplos muy claros de ESPECIES EXÓTICAS, como las vacas, las truchas, las cabras, el olivo, la vid, el haba, el trigo, el arroz, etc., etc., etc. En fauna silvestre, también tenemos varios ejemplos claros: los periquitos australianos (que a veces llegan a mi casa, y conversan con la pareja de periquitos que tenemos enjaulados), el gorrión americano, la rata noruega, la carpa dorada, etc., etc., etc.

Pero, hay otros casos no tan claros, como es el caso de los Perros. ¿Cuándo llegaron los perros al Perú? De acuerdo a las tumbas Muchik (norte) y Chiribaya (sur), ya había perros antes de la llegada de los españoles. Al parecer, los perros, fieles compañeros de nosotros los humanos, vinieron con nosotros durante la última glaciación (léase ERA DEL HIELO). La especie humana conquistó la cordillera de los Andes, así como sus desiertos y selvas, junto con los Perros. ¿Son los perros una ESPECIE EXÓTICA?







Y ¿Qué hay de aquellas especies EXÓTICAS que son NATIVAS del País, pero que por alguna razón la trasladamos de un lugar a otro? Actualmente, hay varios casos registrados pero no estudiados de especies que son propias del territorio nacional, pero que han sido trasladadas de un lugar a otro, sin más estudios sobre impactos o riesgos. Entre los casos más conocidos tenemos la introducción de Paiche (Arapaima gigas) en los ríos del bajo Madre de Dios; o la introducción de Lagartos (no identificados) en la Laguna La Planicie de La Molina, o en los Pantanos de Villa. Incluso la movilización de Pericos de Cabeza Roja (Aratinga waglerii) en Lima, que ya han formado bandadas “asilvestrada” en los parques de la ciudad. ¿Son EXÓTICAS estas especies? Personalmente creo que SÍ, aunque más de un lector no lo considerará así; o en todo caso, le dará una valoración de “NO TAN GRAVE” cómo en el caso del Eucalipto o la Tilapia.



Entonces, me nace una pregunta: ¿Qué tan lejos debe haber nacido una especie para que sea catalogada como EXÓTICA? Difícil respuesta. Hace poco, un amigo bien intencionado pero poco conocedor, me preguntó si se podía resembrar bulbos de Amancae (Ismene amancae) de una Loma Costera a otra. No tuve argumento científico para decir “MEJOR NO…”, pero le recomendé aplicar el principio PRECAUTORIO. Es decir, a falta de certidumbre científica, mejor es abstenerse.

Aquí sí me quedó la duda. Para el caso del Amancae (Ismene amancae), ¿sería factible sacar bulbos de Lomas de Lachay, y sembrarlas en lomas de Ancón?, … lomas de  Carabayllo?, … lomas de Mangomarca?, … lomas de Lúcumo?, … lomas de Asia?, … lomas de Atiquipa? ¿Hasta dónde tendríamos que llegar para considerar esta especie EXÓTICA? Para mí, difícil respuesta.

Para cerrar esta pregunta: EXÓTICOS y cambio climático. Por un lado, reciente informe de las NNUU (Naciones Unidas) indica que hay un 95% de probabilidades que el cambio climático tenga origen en las actividades humanas. Por otro lado, actualmente muchas especies están variando sus rangos de distribución debido a este cambio.  Y, en varios de estos casos estamos llamando a estas especies EXÓTICAS. En estos casos, también hay mucho por discutir. Por ejemplo, ¿Podemos llamar de EXÓTICOS a los maíces nativos que cada año se van sembrando en pisos altitudinales más y más altos?, o ¿Qué hay de la llegada de especies propias del cinturón ecuatorial, pero que cada vez es más frecuente verlas por estas latitudes? También difícil de tener respuesta…

2.      ¿Qué entendemos por INVASORAS?

 De acuerdo al Diccionario de la Real Academia de Lenguaje Español, INVADIR significa: irrumpir // ocupar anormalmente o  irregularmente un lugar // entrar y propagarse en un lugar o medios determinados. Bajo estas definiciones, las ESPECIES INVASORAS son aquellas que pueden ocupar un lugar de manera anormal, propagándose en el medio.

Así, la clave de las ESPECIES INVASORA está en su capacidad de propagarse. Ojo, digo propagarse, y no sólo me refiero a su capacidad reproductiva. La propagación de especies, sea por su crecimiento vegetativo o por su enorme capacidad reproductiva, no sólo depende de las condiciones genéticas de la especie. Sino que también, depende del medio en que se asientan. Es decir, una especie que en su GENOMA tiene la capacidad de propagarse (reproducción o crecimiento vegetativo) se comportará como INVASORA si el entorno se lo permite; esto es, cuando las condiciones ambientales no le son adversas, cuando no tiene competidores locales igual de agresivos, o cuando tiene no predadores que controlen su crecimiento. Si cualquiera de estas condiciones NO se dan, entonces, la ESPECIE INVASORA dejará de ser INVASORA, y pasará a formar parte del “pool” de diversidad en la zona.

Vamos con algunos casos y ejemplos de la vida real:

KiKuyo (Pennisetum clandestinum). Pasto introducido por ingeniosos ingenieros (probablemente molineros) que ahora saturan los espacios y parcelas en la sierra peruana. Posee rápido crecimiento, que lo convierte en maleza. Nativo de las partes bajas de Kenia, se propaga por rizomas y estolones, penetrando la tierra, cubriendo el suelo, lo que impide el crecimiento de otras plantas (http://www.feedipedia.org/node/398). Actualmente, esta especie ha invadido la sierra peruana empobreciendo los pastos locales.

¿Qué hace que el Kikuyo sea una ESPECIE INVASORA?, la respuesta es obvia para todos los lectores: su enorme capacidad de propagación y resistencia a condiciones extremas de sequía y pobreza del suelo. Pero (porque siempre hay un PERO), existe un caso Peruano en que el Kikuyo no actúo como ESPECIE INVASORA. Desde 1,933 hasta 1,975, las Lomas de Lachay formaron parte de la llamada “Comisión Agrícola de las Lomas de Lachay”. En esta área, los representantes del Ministerio de Agricultura y Fomento, bajo la conducción del alemán Hans Rossl, experimentaron con cientos de especies forestales, pastos, plantas de producción agrícola, entre otras. Y una de las especies que sembraron fue el KIKUYO. Y saben…. No progresó. Las Lomas de Lachay fueron mucho más agresivas y hostiles que el mismo Kikuyo, de manera que NO PROGRESÓ. No pudo propagarse tal y como lo hace en la sierra. Es más, para el Perú, el kikuyo ha progresado e invadido solo en la sierra. No hay registros documentados que muestren su capacidad invasiva en la costa o en la selva (A lo mejor me equivoco…).



Eucalypto (Eucalypto lobulus, E. rostrata, E. robusta, E. botrydes, E. citriodora, etc.). Los Eucaliptos, entre ellos el Eucalyptus globulus o Eucalipto Blanco son arboles de porte medio - alto, hasta 20 metros, de la familia Myrtaceae. Son originarios del sureste de Australia y Tasmania. En el Perú, los registros de Eucalipto más antiguos datan de los años 1,860 – 1,870, mayormente en los valles interandinos de la sierra peruana, y específicamente en el Valle del Mantaro ya se encontraba en el año 1,876. Esta especie ha logrado aclimatarse perfectamente a las condiciones edáficas y medioambientales de la sierra, costa e incluso la selva alta, pese a que en su Silvicultura no se ha utilizado las técnicas más apropiadas de propagación.

¿Qué hace que el Eucalipto sea una ESPECIE INVASORA?, al igual que en el Kikuyo, la respuesta parece obvia para todos los lectores: su enorme capacidad de propagación y resistencia a condiciones locales. Hoy en día, el Eucalipto se propaga muy rápidamente en los valles andinos. Pero, aunque es considerada INSAVORA, se sabe que la principal forma de propagación es debido a la siembra directa. Así, según la Tesis titulada: “Instalación de una Planta Procesadora para la Producción y Comercialización de Papel a Partir del Eucalipto en Apurimac” de Noe Torres Zavala, Juan Utani Suel, y Neyer Zaga Hinojosa (2,012), http://www.slideshare.net/IvanHinojosa1/tesis-eucalipto, en el Perú existen 536,530 hectáreas de Eucalipto sembrado. Esto convierte al Eucalipto, para el caso Peruano, en una ESPECIE INVASORA, pero que depende casi directamente de los humanos para propagarse…         

Digo CASI, porque en algunas circunstancias, muy especiales, el Eucalipto se propaga sólo. En mi Tesis para Optar el Grado de Magister Scientae: Propuestas de un Plan de Ordenamiento para la Gestión Ambiental del Balneario de la Huacachina, Ica – Perú (1996), pude hacer un censo (CENSO COMPLETO) de árboles en la Huacachinca y alrededores. Fue sorprendente contar 1,974 árboles (mil novecientos setenta y  cuatro). En ese año se identificó para la Huacachina (DESIERTO PERUANO) 44 especies de árboles. Los Algarrobos representaban el 25%, y los Eucaliptos casi el 15% (270 árboles). Pero, lo más interesante del inventario, fue que encontramos regeneración natural de Eucaliptos. No unos cuantos, sino toda una población de briznales. Los Eucaliptos se estaban reproduciendo, y  asegurando su descendencia. Acá, los Eucaliptos se comportaban como verdaderas ESPECIES INVASORAS.





Pero (porque siempre hay un PERO), también tengo otro caso, con el mismo Eucalipto. Remontándonos a la Comisión Agrícola de las Lomas de Lachay, hallamos informes de Junio y Julio de 1,939, en los que se reporta la siembra de MÁS DE OCHO MIL ÁRBOLES EXÓTICOS (ojo, eso es sólo en esos dos meses); de los cuales, más de 2,500 eran Eucalipto de diferentes especies. Basta ver hoy en día cuantos árboles de Eucalipto quedan vivos en pie en las Lomas de Lachay… me atrevo a decir, no llegan a un centenar. ¿Qué pasó con las capacidades INVASORAS del Eucalipto? Obviamente, le pasó lo mismo que al Kikuyo: Las Lomas fueron mucho más hostiles y agresivas, y no le permitió a esta especie propagarse e inundar el  espacio.

Entonces…. Las INVASORAS, son realmente INVASORAS? Al parecer, las INVASORAS se comportarán como tales siempre y cuando el entorno se los permita.

3.      ¿Todas las EXÓTICAS son INVASORAS?


Por los ejemplos y casos dados, parece que NO. No siempre las especies que llegan de otros lugares tienen la ventaja para ganar, invadir y saturar los ecosistemas que invaden. Veamos algunos casos.

Durante los estudios de campo para elaborar mi Tesis para optar el título de Biólogo,  pudimos identificar varias especies de roedores INTRODUCIDOS que ya habitaban en Canta (http://www.academia.edu/4218414/SEGREGACION_DE_ROEDORES_EN_CANTA_1998). Rata Noruega (Rattus norvergicus) y Pericote Casero (Mus musculus). Ambas especies tienen fama de ser EXÓTICAS y totalmente INVASORAS. Pero, en el estudio que realizamos durante todo un año (1,992-1,993), pudimos constatar que estas INVASORAS no habían podido desplazar a las especies silvestres (Phyllotis andium y Oryzomys xanthaeolus). Incluso, ambos grupos de especies (EXÓTICAS vs NATIVAS) se habían distribuido (repartido) los hábitats, de manera que se reducía la competencia. Incluso (otro incluso), las llamadas EXÓTICAS dependían de los ambientes con fuerte influencia humana. Este caso es interesante, porque muestra una especie de “ORDEN” que permiten (o permitía) que ambos grupos de especies convivan.



Otro caso emblemático que pone en discusión la relación de EXÓTICAS e INVASORAS, es el caso del caballo (Eqqus ferus caballus). Aunque el caballo es una especie que tuvo sus orígenes en las llanuras norteamericanas, las formas ancestrales de esta especie se extinguieron (antes que los humanos lleguen a América). Pero, los buenos de los españoles los trajeron otra vez, ya domesticados y totalmente crecidos. Hasta este punto, los caballos son  perfectos EXÓTICOS. Pero (porque siempre hay un PERO), nunca pudieron convertirse en INVASORES (claro, los invasores eran los jinetes, no los caballos). Y, aunque pudieron escaparse y  convertirse en silvestres (salvajes dicen en el norte), nunca pudieron propagarse e invadir toda América. Lo increíble en este caso, es que nadie piensa (ni planea) erradicar esta ESPECIE EXÓTICA de las llanuras de Norteamérica. En todo caso, pobre aquel que se le ocurra hacerlo.


POR HOY…. AHÍ LOS DEJO, HASTA LA PRÓXIMA ENTREGA…