Estimados amigos, acá les traigo
la segunda entrega de mis apuntes y aportes en relación a las llamadas ESPECIES
EXÓTICAS INVASORAS.
Para retomar el tema, comencemos
donde quedó el BLOG anterior. Para esto, es necesario anotar las siguientes
preguntas:
1.
¿Qué entendemos por EXÓTICAS?,
2.
¿Qué entendemos por INVASORAS?,
3.
¿Todas las EXÓTICAS son INVASORAS?
4.
¿Y las NO EXÓTICAS SON INVASORAS?
1.
¿Qué entendemos por EXÓTICAS?
Pero, hay otros casos no tan claros, como es el caso de los Perros.
¿Cuándo llegaron los perros al Perú? De acuerdo a las tumbas Muchik (norte) y
Chiribaya (sur), ya había perros antes de la llegada de los españoles. Al
parecer, los perros, fieles compañeros de nosotros los humanos, vinieron con
nosotros durante la última glaciación (léase ERA DEL HIELO). La especie humana
conquistó la cordillera de los Andes, así como sus desiertos y selvas, junto
con los Perros. ¿Son los perros una ESPECIE EXÓTICA?
Y ¿Qué hay de aquellas especies EXÓTICAS que son NATIVAS del País, pero
que por alguna razón la trasladamos de un lugar a otro? Actualmente, hay varios
casos registrados pero no estudiados de especies que son propias del territorio
nacional, pero que han sido trasladadas de un lugar a otro, sin más estudios
sobre impactos o riesgos. Entre los casos más conocidos tenemos la introducción
de Paiche (Arapaima gigas) en los
ríos del bajo Madre de Dios; o la introducción de Lagartos (no identificados)
en la Laguna La Planicie de La Molina, o en los Pantanos de Villa. Incluso la
movilización de Pericos de Cabeza Roja (Aratinga
waglerii) en Lima, que ya han formado bandadas “asilvestrada” en los
parques de la ciudad. ¿Son EXÓTICAS estas especies? Personalmente creo que SÍ,
aunque más de un lector no lo considerará así; o en todo caso, le dará una
valoración de “NO TAN GRAVE” cómo en el caso del Eucalipto o la Tilapia.
Entonces, me nace una pregunta: ¿Qué tan lejos debe haber nacido una
especie para que sea catalogada como EXÓTICA? Difícil respuesta. Hace poco, un
amigo bien intencionado pero poco conocedor, me preguntó si se podía resembrar
bulbos de Amancae (Ismene amancae) de
una Loma Costera a otra. No tuve argumento científico para decir “MEJOR NO…”,
pero le recomendé aplicar el principio PRECAUTORIO. Es decir, a falta de
certidumbre científica, mejor es abstenerse.
Aquí sí me quedó la duda. Para el caso del Amancae (Ismene amancae), ¿sería factible sacar
bulbos de Lomas de Lachay, y sembrarlas en lomas de Ancón?, … lomas de Carabayllo?, … lomas de Mangomarca?, … lomas
de Lúcumo?, … lomas de Asia?, … lomas de Atiquipa? ¿Hasta dónde tendríamos que
llegar para considerar esta especie EXÓTICA? Para mí, difícil respuesta.
Para cerrar esta pregunta: EXÓTICOS y cambio climático. Por un
lado, reciente informe de las NNUU (Naciones Unidas) indica que hay un 95% de
probabilidades que el cambio climático tenga origen en las actividades humanas.
Por otro lado, actualmente muchas especies están variando sus rangos de distribución
debido a este cambio. Y, en varios de
estos casos estamos llamando a estas especies EXÓTICAS. En estos casos, también
hay mucho por discutir. Por ejemplo, ¿Podemos llamar de EXÓTICOS a los maíces
nativos que cada año se van sembrando en pisos altitudinales más y más altos?,
o ¿Qué hay de la llegada de especies propias del cinturón ecuatorial, pero que
cada vez es más frecuente verlas por estas latitudes? También difícil de tener
respuesta…
2.
¿Qué entendemos por INVASORAS?
Así, la clave de las ESPECIES INVASORA está en su capacidad de
propagarse. Ojo, digo propagarse, y no sólo me refiero a su capacidad
reproductiva. La propagación de especies, sea por su crecimiento vegetativo o
por su enorme capacidad reproductiva, no sólo depende de las condiciones
genéticas de la especie. Sino que también, depende del medio en que se
asientan. Es decir, una especie que en su GENOMA tiene la capacidad de
propagarse (reproducción o crecimiento vegetativo) se comportará como INVASORA
si el entorno se lo permite; esto es, cuando las condiciones ambientales no le
son adversas, cuando no tiene competidores locales igual de agresivos, o cuando
tiene no predadores que controlen su crecimiento. Si cualquiera de estas condiciones
NO se dan, entonces, la ESPECIE INVASORA dejará de ser INVASORA, y pasará a
formar parte del “pool” de diversidad en la zona.
Vamos con algunos casos y ejemplos de la vida real:
KiKuyo (Pennisetum clandestinum). Pasto introducido por ingeniosos
ingenieros (probablemente molineros) que ahora saturan los espacios y parcelas
en la sierra peruana. Posee rápido crecimiento, que lo convierte en maleza.
Nativo de las partes bajas de Kenia, se propaga por rizomas y estolones,
penetrando la tierra, cubriendo el suelo, lo que impide el crecimiento de otras
plantas (http://www.feedipedia.org/node/398).
Actualmente, esta especie ha invadido la sierra peruana empobreciendo los
pastos locales.
¿Qué hace que el Kikuyo sea una ESPECIE INVASORA?, la respuesta es
obvia para todos los lectores: su enorme capacidad de propagación y resistencia
a condiciones extremas de sequía y pobreza del suelo. Pero (porque siempre hay
un PERO), existe un caso Peruano en que el Kikuyo no actúo como ESPECIE
INVASORA. Desde 1,933 hasta 1,975, las Lomas de Lachay formaron parte de la
llamada “Comisión Agrícola de las Lomas de Lachay”. En esta área, los
representantes del Ministerio de Agricultura y Fomento, bajo la conducción del
alemán Hans Rossl, experimentaron con cientos de especies forestales, pastos, plantas
de producción agrícola, entre otras. Y una de las especies que sembraron fue el
KIKUYO. Y saben…. No progresó. Las
Lomas de Lachay fueron mucho más agresivas y hostiles que el mismo Kikuyo, de
manera que NO PROGRESÓ. No pudo propagarse tal y como lo hace en la sierra. Es
más, para el Perú, el kikuyo ha progresado e invadido solo en la sierra. No hay
registros documentados que muestren su capacidad invasiva en la costa o en la
selva (A lo mejor me equivoco…).
Eucalypto (Eucalypto lobulus, E. rostrata, E. robusta, E.
botrydes, E. citriodora, etc.). Los Eucaliptos, entre ellos el Eucalyptus globulus o Eucalipto Blanco son
arboles de porte medio - alto, hasta 20 metros, de la familia Myrtaceae. Son
originarios del sureste de Australia y Tasmania. En el Perú, los registros de
Eucalipto más antiguos datan de los años 1,860 – 1,870, mayormente en los
valles interandinos de la sierra peruana, y específicamente en el Valle del
Mantaro ya se encontraba en el año 1,876. Esta especie ha logrado aclimatarse
perfectamente a las condiciones edáficas y medioambientales de la sierra, costa
e incluso la selva alta, pese a que en su Silvicultura no se ha utilizado las técnicas
más apropiadas de propagación.
¿Qué hace que el Eucalipto sea una ESPECIE INVASORA?, al igual que en
el Kikuyo, la respuesta parece obvia para todos los lectores: su enorme
capacidad de propagación y resistencia a condiciones locales. Hoy en día, el
Eucalipto se propaga muy rápidamente en los valles andinos. Pero, aunque es
considerada INSAVORA, se sabe que la principal forma de propagación es debido a
la siembra directa. Así, según la Tesis titulada: “Instalación de una Planta
Procesadora para la Producción y Comercialización de Papel a Partir del Eucalipto
en Apurimac” de Noe Torres Zavala, Juan Utani Suel, y Neyer Zaga Hinojosa (2,012),
http://www.slideshare.net/IvanHinojosa1/tesis-eucalipto,
en el Perú existen 536,530 hectáreas de Eucalipto sembrado. Esto convierte al
Eucalipto, para el caso Peruano, en una ESPECIE INVASORA, pero que depende casi
directamente de los humanos para propagarse…
Digo CASI, porque en algunas circunstancias, muy especiales, el
Eucalipto se propaga sólo. En mi Tesis para Optar el Grado de Magister
Scientae: Propuestas de un Plan de Ordenamiento para la Gestión Ambiental del
Balneario de la Huacachina, Ica – Perú (1996), pude hacer un censo (CENSO COMPLETO) de árboles en la Huacachinca y alrededores.
Fue sorprendente contar 1,974 árboles (mil novecientos setenta y cuatro). En ese año se identificó para la
Huacachina (DESIERTO PERUANO) 44 especies de árboles. Los Algarrobos
representaban el 25%, y los Eucaliptos casi el 15% (270 árboles). Pero, lo más
interesante del inventario, fue que encontramos regeneración natural de
Eucaliptos. No unos cuantos, sino toda una población de briznales. Los
Eucaliptos se estaban reproduciendo, y
asegurando su descendencia. Acá, los Eucaliptos se comportaban como
verdaderas ESPECIES INVASORAS.
Pero (porque siempre hay un PERO), también tengo otro caso, con el
mismo Eucalipto. Remontándonos a la Comisión Agrícola de las Lomas de Lachay,
hallamos informes de Junio y Julio de 1,939, en los que se reporta la siembra
de MÁS DE OCHO MIL ÁRBOLES EXÓTICOS (ojo, eso es sólo en esos dos meses); de los
cuales, más de 2,500 eran Eucalipto de diferentes especies. Basta ver hoy en
día cuantos árboles de Eucalipto quedan vivos en pie en las Lomas de Lachay… me
atrevo a decir, no llegan a un centenar. ¿Qué pasó con las capacidades
INVASORAS del Eucalipto? Obviamente, le pasó lo mismo que al Kikuyo: Las Lomas
fueron mucho más hostiles y agresivas, y no le permitió a esta especie
propagarse e inundar el espacio.
Entonces…. Las INVASORAS, son realmente INVASORAS? Al parecer, las
INVASORAS se comportarán como tales siempre y cuando el entorno se los permita.
3.
¿Todas las EXÓTICAS son INVASORAS?
Por los ejemplos y casos dados, parece que NO. No siempre las especies
que llegan de otros lugares tienen la ventaja para ganar, invadir y saturar los
ecosistemas que invaden. Veamos algunos casos.
Durante los estudios de campo para elaborar mi Tesis para optar el
título de Biólogo, pudimos identificar
varias especies de roedores INTRODUCIDOS que ya habitaban en Canta (http://www.academia.edu/4218414/SEGREGACION_DE_ROEDORES_EN_CANTA_1998).
Rata Noruega (Rattus norvergicus) y Pericote
Casero (Mus musculus). Ambas especies
tienen fama de ser EXÓTICAS y totalmente INVASORAS. Pero, en el estudio que
realizamos durante todo un año (1,992-1,993), pudimos constatar que estas
INVASORAS no habían podido desplazar a las especies silvestres (Phyllotis andium y Oryzomys xanthaeolus). Incluso, ambos grupos de especies (EXÓTICAS
vs NATIVAS) se habían distribuido (repartido) los hábitats, de manera que se
reducía la competencia. Incluso (otro incluso), las llamadas EXÓTICAS dependían
de los ambientes con fuerte influencia humana. Este caso es interesante, porque
muestra una especie de “ORDEN” que permiten (o permitía) que ambos grupos de
especies convivan.
Otro caso emblemático que pone en discusión la relación de EXÓTICAS e
INVASORAS, es el caso del caballo (Eqqus
ferus caballus). Aunque el caballo es una especie que tuvo sus orígenes en
las llanuras norteamericanas, las formas ancestrales de esta especie se
extinguieron (antes que los humanos lleguen a América). Pero, los buenos de los
españoles los trajeron otra vez, ya domesticados y totalmente crecidos. Hasta
este punto, los caballos son perfectos
EXÓTICOS. Pero (porque siempre hay un PERO), nunca pudieron convertirse en
INVASORES (claro, los invasores eran los jinetes, no los caballos). Y, aunque
pudieron escaparse y convertirse en
silvestres (salvajes dicen en el norte), nunca pudieron propagarse e invadir
toda América. Lo increíble en este caso, es que nadie piensa (ni planea)
erradicar esta ESPECIE EXÓTICA de las llanuras de Norteamérica. En todo caso,
pobre aquel que se le ocurra hacerlo.
POR HOY…. AHÍ LOS DEJO, HASTA LA
PRÓXIMA ENTREGA…






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